
Terraza al Mar | Un refugio entre cielo y océano
"Siempre soñé con un espacio donde pudiera despertar con el sonido de las olas, tomar mi café mirando el horizonte y terminar el día contemplando el atardecer. Quería que mi terraza fuera más que un espacio exterior - que fuera una extensión de mi hogar donde cada momento se convirtiera en una experiencia."
Una pareja de empresarios, amantes del mar y la vida al aire libre, nos confió la transformación de su terraza en un espacio que fusionara su estilo de vida cosmopolita con su amor por la naturaleza.
El Desafío
El espacio de 120m² presentaba un gran potencial, pero también desafíos únicos: la exposición directa al sol durante gran parte del día, los vientos marinos constantes y la necesidad de crear distintas áreas funcionales sin comprometer las vistas panorámicas.
Nuestra Visión
Nos inspiramos en la fluidez del océano para crear un diseño que serpentea naturalmente entre diferentes zonas de actividad, cada una diseñada para momentos específicos del día. La selección de materiales y la disposición del mobiliario responden tanto a necesidades prácticas como emocionales.
El Proceso de Transformación
- Análisis del movimiento solar y patrones de viento para optimizar la ubicación de cada área
- Selección de materiales resistentes a la salinidad y exposición solar
- Diseño de iluminación para crear ambientes diferentes al anochecer
- Integración de vegetación costera para suavizar la transición entre arquitectura y paisaje
Elementos Clave del Diseño
- Ducha tipo lluvia con hidromasaje y cromoterapia
- Bañera exenta con acabado mate y grifería en bronce cepillado
- Mueble flotante en madera teca con doble lavabo
- Sistema de iluminación en capas: general, funcional y ambiental
- Nichos retroiluminados para almacenamiento y decoración
- Ventilación inteligente con control de humedad
Resultado
El espacio se transformó en un santuario al aire libre que cumple múltiples funciones: desde un tranquilo refugio para el café matutino hasta un sofisticado espacio para entretenimiento al atardecer. La terraza ahora fluye naturalmente entre zonas activas y contemplativas, cada una con su propia personalidad pero unidas por un diseño coherente.



